Hacia el concepto de alteridades migrantes
Organización
Ponente: Ibtissam Ouadi (Universidad de Estrasburgo / AEFE Tunis)
Presentación del semillero
Somos investigadoras y docentes provenientes de diversos campos de estudios (letras, cine, estudios culturales, comunicación audiovisual) que comparten una manera de mirar, sentir y pensar realidades políticas a través del estudio de múltiples formas de relatar las experiencias vitales de las «alteridades migrantes» (Ibtissam Ouadi, 2024).
Entendemos la alteridad migrante como una figura relacional, dinámica de la Otra, del Otro y del Otre, construida en y por la experiencia del desplazamiento, de las circulaciones y de las reconfiguraciones identitarias contemporáneas. La alteridad migrante designa a un sujeto cuya identidad se negocia continuamente entre varios espacios, lenguas, memorias y sistemas de representación. Esta noción permite superar las categorías administrativas o mediáticas reductoras para restituir la complejidad de las experiencias migratorias, sus hibridaciones, sus fracturas, pero también sus capacidades de resistencia y de reinvención. La alteridad migrante no remite a una esencia estable del «migrante», sino a una condición móvil marcada por el entre dos, la frontera y la transformación permanente. Permite interrogar simultáneamente los mecanismos de producción de la Otra, del Otro, del Otre, en los discursos sociales y las estrategias literarias, teatrales, audiovisuales y narrativas mediante las cuales les sujetos migrantes reapropian su propia representación.
Concebimos este semillero online Imagen y texto con acento (ITCA) como un espacio de diálogo entre investigadoras, escritoras, cineastas, artistas, artivistas y estudiantes que trabajan con o desde el cine, la literatura y/u otros objetos culturales para crear formas innovadoras que desplacen las identidades, fracturen las fronteras y nos permitan «sentipensar» realidades y experiencias otres.
Concebimos los relatos y las escrituras de las alteridades migrantes como alteridades desafiantes y creativas con respecto a un idioma, una norma, una epistemología hegemónica atravesada por la colonialidad. Es tiempo de dejar de concebir las diferencias simplemente en términos de diversidad, tolerancia e integración (desde un estar pasivo), para pensarlas —con Audre Lorde (1984)— como «potencialidades del cambio»: fuerzas creativas y activas en los procesos de transformación colectiva y política. Queremos reconocer estas tensiones e interdependencias como lugares productivos, una chispa necesaria para buscar formas otras de ser, vivir, conocer y relacionarse.
En la línea de Gloria Anzaldúa (1987), pensamos la lengua como modo de vivir y comprender la realidad: un territorio en disputa violenta y con efectos en nuestra autopercepción. Bajo este prisma, la corrección lingüística se convierte en una herramienta colonial capaz de deslenguarnos, disciplinarnos y despojarnos del discurso y de nuestros vínculos. Sin embargo, al poner el foco en el acento y otras formas de expresión que alteran lo estándar más allá de sus fronteras de dominación, atisbamos lugares de ruptura, solidaridad y resistencia a nivel cultural y epistémico (lo que bell hooks llamaría un contra-lenguaje).
A su vez, Conceição Evaristo nos plantea la escritura desde una dimensión más íntima y comunitaria, como una forma de supervivencia que permite una huida, pero también una inserción en el espacio vivido. La noción de escrevivência sugiere una conciencia comprometida, un lugar de autoafirmación de lo particular y un movimiento de insubordinación y auto inscripción en el mundo. El origen de la escritura de Evaristo proviene de un gesto, un trazo sobre la enfangada página-suelo del patio de casa, que implica toda una serie de voces y cuerpos en movimiento, cuerpos cargados de urgencias y esperanzas.